El impacto de la tecnología blockchain en el sector legal


Por: Abg. Edgar A. Bustamante


Pocas son las personas que niegan el impacto que la tecnología blockchain va a tener en el mundo, especialmente en el aspecto social y de negocios. Inclusive fuera del mundo de TI, los profesionales se han adaptado rápidamente a su potencial, mismo que ofrece una piedra angular para la proliferación de criptomonedas como Bitcoin. Además, la tecnología blockchain ofrece un abanico de posibilidades para montar sistemas descentralizados e inmutables que podrían adaptarse a distintas necesidades y moldearse a conveniencia de la persona o institución que lo incorpora. Por ejemplo, existen muchos proyectos basados en tecnología blockchain dentro del sector financiero, de salud y supply chain, por nombrar algunos casos.


La tecnología detrás del blockchain


Las características técnicas del blockchain se pueden resumir de la siguiente manera: Un blockchain es una red distribuida en varios servidores (“nódulos”), donde la información a la cual se accede es exactamente igual para cada una de las computadoras participantes. Esta red es descentralizada, es decir, no existe una entidad central o intermediario que la controle. Por lo tanto, la modificación de datos dentro de este sistema sólo puede efectuarse por una mayoría de participantes que demuestren y prueben que han utilizado un recurso preciado de manera previa, en este caso, el “poder de cómputo”.


El blockchain es un registro que archiva transacciones a partir de información que recibe del emisor y beneficiario de una moneda digital o “token”, el monto y la fecha exacta de la transacción. Para ello, muchas computadoras participantes del sistema verifican cada una de estas transacciones a través de complejos cálculos matemáticos. Para ello, se apoyan en equipos especiales como el famoso “Antminer”, que supera exponencialmente la capacidad de una computadora tradicional.


Otro elemento esencial del blockchain es la aplicación de criptografía, solo de esta forma el sistema puede mantener la seguridad deseada por sus participantes. La criptografía se refiere a las técnicas de cifrado destinadas a alterar representaciones lingüísticas de ciertos mensajes con el fin de hacerlos ininteligibles a receptores no autorizados. Para ello, la tecnología blockchain de Bitcoin utiliza el famoso SHA-256, un conjunto de funciones “hash” (es decir, una función computable a través de algoritmo) desarrolladas por el National Security Agency (NSA) y publicadas en el 2001.


Ahora, el uso de esta tecnología enfrenta un gran problema, el llamado “doble gasto”. Mismo que se refiere al riesgo que corre una moneda digital de ser duplicada y usada en más de una ocasión. Este es un ataque que puede afectar a las criptomonedas debido a su carácter descentralizado. Para confrontar este riesgo, se realiza una validación y registro de todas las transacciones realizadas, y luego se realiza una verificación para comprobar la autenticidad de cada operación mediante la aplicación de un instrumento conocido como “Prueba de Trabajo” (PoW).


Considerando todos los riesgos, la tecnología blockchain ha probado ser mucho más segura que un servidor centralizado ante manipulaciones de datos. Vale recalcar que a todos, incluyendo a los abogados, nos gusta esa promesa de seguridad. Por esta razón, tiene sentido considerar la tecnología blockchain para el sector legal por su capacidad de registrar y almacenar datos de manera confiable e inmutable.



Registros basados en blockchain


Cuando hablamos de un registro tradicional nos viene a la mente varios tipos de registro que almacenan datos como estado civil, número de identidad, registros de inmuebles, patentes, etc. Sin embargo, al considerar la tecnología segura de blockchain y la capacidad de registrar datos que se tornan inmutables, nos viene a la mente la posibilidad de aplicarla al sector legal, específicamente a la evidencia que debe presentarse en procesos judiciales. Ejemplos de esto pueden ser fotos, contenido digital, contratos, etc.


Ahora, se debe notar que el archivo per se no suele registrarse usualmente en el blockchain, sino un valor criptográfico de dicho archivo. Donde la habilidad para reproducir dicho valor con fidelidad prueba que el archivo original no ha sido modificado, y por lo tanto, es auténtico.


Blockchain y protección de datos


El estándar de seguridad de un blockchain es tan alto que es virtualmente imposible borrar toda la información allí contenida. Sin embargo, debemos considerar que un estándar de seguridad que funciona para un caso específico podría ser un problema legal en otra situación. Por ejemplo, la mayoría de leyes sobre protección de datos permiten el almacenamiento de estos únicamente para fines legales y por el tiempo que sea necesario para cumplir con dichos fines. Además, permiten la corrección de errores en caso de haberlos y el acceso del titular de la información en todo momento de así requerirse. Un ejemplo de esto es el Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea (GDPR).


Esto no significa que un blockchain este destinado a violar leyes sobre proteccion de datos. Sin embargo, ante jurisdicciones complicadas se podría estructurar un blockchain que mantenga los datos personales de los participantes fuera del sistema (de manera “off-chain”), y al mismo tiempo, que almacene la prueba de que ciertos datos personales han sido usados, compartidos o verificados sin divulgarlos completamente.


Smart contracts basados en blockchain


Cabe mencionar, blockchain es una tecnología basada en software que permite la automatización de ciertos procesos. Aquí es cuando los famosos smart contracts entran en juego. Estos son software que reside e interactúa con el blockchain. El concepto básico es que al cumplirse una serie de condiciones predeterminadas se realizan unos cálculos basados ​​en algoritmos que activan determinadas consecuencias. Por ejemplo, ante la condición de entrega de una mercadería, se hace efectivo el pago. Ahora, si bien estas relaciones “if-then” apoyan la teoría que los contratos inteligentes son software, algunos indican que no son contratos legalmente vinculantes porque la identidad de las partes no siempre es totalmente clara. Algo que sucede por la utilización de código sobre la interacción humana tradicional.


Sin embargo, esta analogía es cuestionable ya que los contratos son mucho más complejos que eso. En este caso, las partes aceptan que se apoyan en tecnología para blindar una determinada relación y para ello aplican el principio de la buena fe. Sin embargo, la buena fe no es un concepto con el que las computadoras puedan trabajar, independientemente de cuán “Turing-Complete” sean. Definición que toma el nombre del científico informático Alan Turing y que significa que un lenguaje de programación es capaz de simular o calcular cualquier escenario de palabras reales, solo limitado por la capacidad de la computadora.


Sin duda los registros basados ​​en blockchain tienen ciertas ventajas sobre los registros centralizados. Sin embargo, aún existen pocos incentivos para adoptarlo, inclusive en países donde ya existen registros públicos en funcionamiento que proporcionan un recurso legal efectivo contra la violacion de datos. Además, la aplicación masiva de blockchain requiere cambios en los sistemas existentes que pueden requerir largos procedimientos legislativos, sin mencionar que toda la información almacenada en blockchain debe cumplir con diversos requisitos de confidencialidad y privacidad.


Finalmente, no debemos creerle a todo abogado que se hace llamar "codificador legal", ya que los asesores legales o jueces expertos en tecnología son todavía una minoría escasa. Por todas estas razones, no se espera que las aplicaciones basadas en blockchain reemplacen los casos de uso existentes en el campo legal a gran escala en el corto plazo.




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